A veces sólo es cosa de acercarse hasta su casa en Los Robles y tocar el timbre, aparecer ella sonriendo, roja barra de labios, contenta, gran anfitriona, sentarnos en su terraza y platicar, platicar saltando de un tema a otro, conversaciones de verano, de diciembre, cómo estás, tu hijo, tu hija, qué tal todo, y todo siempre es mucho, así nos dan las tantas, hablar de política, siempre, conocer su mundo, sus valores, le pregunto, ella pregunta, curiosa por lo que pasa, ríe a carcajadas, a veces está Lillián, a veces Karen, Pedro, Daniel, uno o varios Claribel on the rocks (copyright de Pedro C.) que consiste en ron blanco, agua, hielo y limón pero que no saben igual en otro lugar que no sea con ella y en su terraza y durante la noche de Managua. Leer el resto de esta entrada »


